Diversidad de cosas han estado pasándome, sobre todo por la mente y sí, sólo pasándome. Espero un día cercano empezar a asirlas, a retenerlas aunque sea un poco para poder sentir todo de cerca o quizá dentro de mí.
Me nace una necesidad incontenible por volver a escribir. Necesito tiempo y espacio. Aunque es una sensación tan amplia que a mi se me hace que terminaré con manzanas y piezas de pan inscritas con la punta de un lápiz. Tengo comezón y ganas de todo. Casi.
martes 24 de noviembre de 2009
miércoles 24 de junio de 2009
Yo le hablo a las voces y les cuento mis secretos
Si yo no fuera parte del todo me desvanecería en la monótona voz imperceptible del caos. Donde todo es ceguera y un caer, sin fin, al cielo. Quisiera separar la realidad de la niebla. Detener la noche vista cada vez más de prisa. Diría que todo lo llena la nada pero estaría exagerando.
Caer al cielo es verde.
Caer al cielo es ver de vez en cuando.
Ver a través de todo.
Una tragedia.
Casi nada.
- - -
Me desvaneceré entre la imperceptible voz del caos donde casi todo es ceguera y un caer sin fin. quisiera separar la realidad de la niebla o de una noche vista cada vez más de prisa. Diría que todo lo llena la nada más caer al cielo es ver de vez en cuando, ver através de todo. Una tragedia. Casi nada.
Caer al cielo es verde.
Caer al cielo es ver de vez en cuando.
Ver a través de todo.
Una tragedia.
Casi nada.
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Me desvaneceré entre la imperceptible voz del caos donde casi todo es ceguera y un caer sin fin. quisiera separar la realidad de la niebla o de una noche vista cada vez más de prisa. Diría que todo lo llena la nada más caer al cielo es ver de vez en cuando, ver através de todo. Una tragedia. Casi nada.
Valeria
A Dana, mi hija
( y recordando a Charles Bukowski que recordaba a su hija)
Yo te veo, niña luz, através de la sombra que persiste.
Diría que destellas aunque opacaría tu brillo verdadero.
También tú eres para mí
el sol sobre la alfombra
y eres mágica
y majestuosa
Más yo no emergí de la batalla
ni tampoco me he rendido
pero me averguenzo de mí, a veces
por tu sonrisa y
por tus ojos inocentes.
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los poemas que me invento
sábado 23 de mayo de 2009
Tengo atascado en la memoria un exceso citadino. El ruido de tu risa que no vino esta mañana. Un jueves con sabor a domingo... pero más que todo, me pesa ahora el haber perdido las palabras que ya antes había hallado con tantos trabajos. Me pesa y me libera. Perder un objeto amado es siempre una oportunidad tanto como un caos. Hay un luto y un amor. Aunque amar a los objetos es como una enfermedad. Amar a las palabras quizá sea parte de lo mismo. Pero las palabras vinieron de una imagen, de una sensación, de algo que no es materia, es más como perder un alma, como perder el alma propia, o un al menos un poquito...
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